Para todos los males, hay dos remedios: el tiempo y el silencio.
Frases célebres de Alexandre Dumas (padre). [Página 3]
Alexandre Dumas , conocido en los países de habla hispana como Alejandro Dumas, fue un novelista y dramaturgo francés. Su hijo, igualmente llamado Alexandre Dumas, fue también un escritor conocido.
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La sabiduría humana se encierra por entero en estas dos palabras: ¡Confiar y esperar!
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La vida es tan incierta, que la felicidad debe aprovecharse en el momento en que se presenta.
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En política, querido mío, y vos lo sabéis tan bien como yo, no hay hombres, sino ideas; no sentimientos, sino intereses; en política no se mata a un hombre, sino se allana un obstáculo.
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Quien lee sabe mucho; pero quién observa sabe todavía más.
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Para toda clase de males hay dos remedios; el tiempo y el silencio.
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El Arte necesita soledad o miseria, o pasión. Es una flor de una roca, que requiere el viento áspero y el terreno duro.
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Hay dos miradas: La mirada del cuerpo puede olvidar a veces, pero la del alma recuerda siempre.
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El primer sentimiento fue el de la repugnancia, el segundo fue el de la indiferencia, y el tercero la curiosidad
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Las opiniones son como los clavos: mientras más se golpea contra ellas,más penetran
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La vejez no es soportable sin un ideal o un vicio.
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¡Qué insensatez! ¡Responder de otro hombre cuando los más juiciosos, los que Dios considera como los mejores, no se atreven a responder de sí mismos!
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Por bien que uno hable, si habla en demasía acabará diciendo alguna necedad.
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¿Sabéis lo que es el deber? Lo que se exige a los demás.
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Franz: ¿Y habéis hallado algún placer asistiendo a esos espectáculos ?
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Las madres perdonan siempre: han venido al mundo para eso.
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El infortunio es necesario también para descubrir ciertas minas misteriosas ocultas en la inteligencia humana.
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No hay ventura ni desgracia en el mundo, sino la comparación de un estado con otro, he ahí todo. Sólo el que ha experimentado el colmo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es preciso haber querido morir, amigo mío, para saber cuán buena y her
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Todos para uno y uno para todos
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Tus amargos momentos tienen tiempo para convertirse en dulces recuerdos