La condición por excelencia de la felicidad es no pensar en ella
Frases célebres de Amado Nervo. [Página 4]
Amado Nervo . Poeta y escritor mexicano. Autor de Juana de Asbaje (1910), Plenitud (1918), La amada inmóvil
-
-
Es cosa para mí inexplicable por qué se siente uno capaz de ser bueno cuando se siente amado
-
Busca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta aquellos que creas más exteriores y materiales.
-
El que quiere, perdona más
-
Yo defino el temor: una autosugestión más o menos voluntaria de inferioridad
-
Quienes piden lógica a la vida se olvidan de que es un sueño. Los sueños no tienen lógica. Esperemos a despertar.
-
¿Quién no sabe que en México seguimos al pie de la letra el precepto bíblico de alabar a los muertos? A los vivos los elogiamos cuando pueden darnos algo.
-
La felicidad es como las neblinas ligeras: cuando estamos dentro de ellas, no las vemos
-
Todo hombre es como un cheque en blanco firmado por Dios. Nosotros mismos escribimos en él la cifra de su valor con nuestro merecimiento
-
Te odio con el odio de la ilusión marchita
-
El hombre, desde que nace hasta que muere, es una máquina de romper juguetes
-
No os fiéis de quienes dicen que no creen en nada; o son unos pobres de espíritu, o seres incapaces de una sola noble acción
-
Es para mí una cosa inexplicable el porqué se siente uno capaz de ser bueno al sentirse amado.
-
Oír con paciencia es a veces mayor caridad que dar. Muchos infelices se van más encantados de la atención con que escuchamos el relato de sus penas, que de nuestro óbolo
-
Vale más errar creyendo, que errar dudando
-
La mayor parte de los fracasos nos viene por querer adelantar la hora de los éxitos.
-
El signo más evidente de que se ha encontrado la verdad es la paz interior.
-
Desciende al nivel de tu interlocutor, para no humillarle o desorientarle
-
¡Qué importan males o bienes! Para mí todos son bienes. El rosal no tiene espinas: para mí sólo da rosas. ¿Rosas de Pasión? ¡Qué importa! Rosas de celeste esencia, purpúreas como la sangre que vertiste por nosotros, ¡oh Cristo!
-
Siempre que haya un vacío en tu vida, llénalo de amor.