Que me importa que Dios no exista mientras de divinidad al hombre
Frases célebres de Antoine de Saint-Exupéry. [Página 3]
Antoine Marie Jean-Baptiste Roger de Saint-Exupéry fue un escritor y aviador francés, autor de El Principito entre otras obras.
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No pregunto al hombre cuál es el valor de sus leyes sino cuál es su poder creador
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Si la vida humana no tiene precio, actuamos siempre como si algo sobrepasara en valor la vida humana pero, ¿qué?
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El sufrimiento es casi un amigo
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Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección.
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Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás.
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Sólo se conocen bien las cosas que se domestican.
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Somos los amos de las cosas cuando las emociones nos responden
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Es fácil de colmar aquel que no tiene espacio en el corazón
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Es necesario que no haya misterio. Es necesario que algunos hombres desciendan a este pozo oscuro, y suban, y digan que no han encontrado nada
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En toda multitud hay hombres a los que no se distingue, pero son portadores de mensajes prodigiosos. Y sin saberlo ellos mismos
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Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí
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El hombre se descubre a sí mismo cuando se enfrenta a los obstáculos.
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Las estrellas son bellas porque tienen detrás una flor que no se ve
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Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta
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Si alguien ama a una flor de la que sólo existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas
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Las personas grandes son bien extrañas
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Lo que embellece al desierto es que en alguna parte esconde un pozo de agua.
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Sólo se ve bien con el corazón; lo esencial es invisible para los ojos.
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El avión es solamente una maquina, pero qué invento tan maravilloso, qué magnífico instrumento de análisis: nos descubre la verdadera faz de la Tierra.