Todos los hombres desean por naturaleza saber. Así lo indica el amor a los sentidos; pues, al margen de su utilidad, son amados a causa de sí mismos, y el que más de todos el de la vista.
Frases célebres de Aristóteles. [Página 9]
Aristóteles Filósofo griego, nacido en Estagira, Macedonia (hoy Stavró, en el norte de Grecia) en el año 384 a. C. , en una familia de tradición científica, y muerto en Calcis Eubea en 322 a
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Por eso las artes matemáticas nacieron en Egipto, pues allí disfrutaba de ocio la clase sacerdotal.
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Pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración.
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Por eso el que ama los mitos es en cierto modo filósofo, pues el mito se compone de elementos maravillosos.
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Además, es evidente que está en mejores condiciones para juzgar aquel que ha oído, como si se tratase de un litigio, todos los argumentos opuestos.
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Pero el ente se dice en varios sentidos, aunque en orden a una sola y a cierta naturaleza única, y no equívocamente.
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Pues cuantos son los modos en que se dice, tantos son los significados del ser.
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Lo que aprendemos a hacer lo aprendemos haciendo.
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Hacer mal por voluntad es peor que hacerlo por la fuerza.
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La juventud ama el honor y la victoria más que el dinero. En realidad, apenas se preocupa de éste, porque todavía no ha aprendido lo que significa carecer de él.
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El buen estilo debe ser, ante todo, claro.
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No hay ningún hombre realmente honrado: ninguno de nosostros se encuentra libre del afán de lucro.
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En las adversidades sale a la luz la vitud.
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El imitar es contranatural al hombre.
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Enseñar no es una función vital, porque no tiene el fin en sí misma; la función vital es aprender.
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Ningún provecho hay en este mundo tan grande que se iguale con la excelencia de la virtud.
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Un buen estilo debe tener aire de novedad y al mismo tiempo ocultar su arte.
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La felicidad es para aquellos que se bastan a sí mismos.
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Cuando están dormidos, no se puede distinguir al hombre bueno del malo.
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Un buen carácter favorece en el más alto grado que una cosa sea creída.