Los sentimientos de culpa son muy repetitivos, se repiten tanto en la mente humana que llega un punto en que te aburres de ellos.
Frases célebres de Arthur Miller. [Página 2]
Arthur Asher Miller fue un dramaturgo y guionista estadounidense.
-
-
El trabajo consiste en hacer preguntas, todas las que se puedan, y hacer frente a la falta de respuestas precisas con una cierta humildad.
-
Me he preguntado si hay brujas en el mundo... Pero lo que no puedo creer es que las haya ahora, entre nosotros.
-
Aunque se partan nuestros corazones, no podemos flaquear; éstos son tiempos nuevos, señor. Hay una oscura conspiración en marcha, tan sutil que seríamos criminales si fuéramos a aferramos a viejos respetos y antiguas amistades.
-
No puedo cocinar, no puedo cantar, no puedo hacer vestidos, entonces, a los muelles. Pero si pudiera cocinar, si pudiera cantar, si pudiera hacer vestidos, no estaría en los muelles. Estaría en otro lado. Estaría en un negocio de ropa.
-
Eddie, soy abogado. Sólo puedo tratar con lo puede probarse. ¿Entiende esto? ¿Puede probarlo?
-
La teología, señor, es una fortaleza; en una fortaleza, ninguna grieta puede considerarse pequeña.
-
Nuestra dificultad para creer a cambio de una palabra mejor, en la inspiración política del Diablo.
-
¿ES que no podéis hablar un minuto sin que vayamos a parar al Infierno nuevamente? ¡Estoy harto del Infierno!
-
Es extraño que os reconociera; pero supongo que será porque vuestro semblante refleja la bondad de vuestra alma.
-
No es tanto la formulación de una respuesta para el teatro o la obra, sino más bien la formulación más precisa del problema.
-
¡Hazte a la idea! Ahora, el Cielo y el Infierno nos tienen agarrados por la espalda y toda nuestra vieja simulación nos ha sido arrancada...
-
La intención principal de una obra es despertar las pasiones de su audiencia a fin de crear aperturas a nuevas relaciones entre los hombres.
-
Antes de que decida si os escucharé o no, es mi deber deciros esto: es una hoguera viva la que aquí tenemos; sus llamas derriten todo fingimiento.
-
Pues... Me enseñaste la bondad, por lo tanto eres bueno. Fue un incendio por donde me condujiste, y en él se quemó toda mi ignorancia. Era fuego, John, llamas las que nos envolvían.
-
.. En Sicilia, de donde vienen sus padres, la ley no es una idea agradable desde que los griegos fueron derrotados. Tiendo a advertir las ruinas en las cosas, quizás porque nací en Italia...
-
Ese veintitrés de diciembre un cajón de whisky escocés se cayó mientras lo descargaban, como suele ocurrir con un cajón de whisky escocés que se descarga un veintitrés de diciembre en el muelle cuarenta y uno.
-
¿Por qué el final de las cosas es siempre tan irreal?
-
¿Puede alguien recordar el amor? Es como querer conjugar el aroma de las rosas en un sótano. Podrías ver la rosa, pero el perfume, jamás. Y es esa la verdad de las cosas ¿no te parece? Su perfume.
-
Una era se puede decir que se termina cuando las ilusiones se han agotado.