Es importante que permanezcamos de manera intensiva en contacto con todas las fuerzas islámicas dispuestas al diálogo, de modo que después puedan darse también cambios de conciencia allí donde el islamismo asocia todavía la reivindicación de la verdad con
Frases célebres de Benedicto XVI. [Página 5]
-
-
Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba.
-
Toda liturgia debería contener un elemento festivo, debería llevar en sí algo de aquella alegre y salvadora gratuidad de toda fiesta verdadera, debería incluir liberación frente a la presión de lo que ha sido hecho por propio interés, debería introducirno
-
Forma parte esencial de la celebración de la Eucaristía lo que el Señor vivió ejemplarmente en su vida terrena: que personas de las diferentes opciones partidarias, de los diferentes estratos sociales y de las diferentes visiones de la realidad, converjan
-
El egoísmo es connatural al hombre; pero de ningún modo significa la aceptación de sí mismo. Hay que vencer al primero y hay que descubrir a la segunda. Uno de los errores más peligrosos de los pedagogos y moralistas cristianos es que a menudo confunden e
-
Existe el pelagianismo de los piadosos. Quieren el orden puro: no perdón sino justa recompensa, no esperanza sino seguridad...Les falta la humildad esencial para el amor, la humildad de recibir dones más allá de su actuar y merecer. El corazón del hombre
-
La verdadera obediencia no es la obediencia de los aduladores
-
El cristianismo no es un moralismo
-
Cuando habla la Iglesia mucha gente sólo conserva en la memoria alguna prohibición moral -casi siempre relacionada con la sexualidad- y, por eso, le parece que la Iglesia sólo se ocupa de juzgar y de restringir la vida. Tal vez se haya dicho demasiado, y
-
La esencia del amor se puede definir como: Es bueno que tú existas; una aprobación general hacia el otro. El amante descubre la bondad del ser en esa persona, está contento de su existencia, dice sí a esa existencia y la confirma. Antes de cualquier otro
-
La fe cristiana afirma, sin embargo, que el hombre se vuelve profundamente en sí mismo no por lo que hace, sino por lo que recibe; tiene que esperar el don del amor y el amor solo puede recibirlo como don...El hombre solo se hace plenamente hombre, cuando
-
El amor engloba la existencia entera y en todas sus dimensiones, incluido también el tiempo. No podría ser de otra manera, puesto que su promesa apunta a lo definitivo: el amor tiende a la eternidad
-
Para el amor no hay ningún título jurídico, ni se apoya tampoco en las excelencias morales o de cualquier otro tipo. El amor es esencialmente un acto libre; de lo contrario no es amor. Eso lo pasamos por alto las más de las veces con nuestro moralismo. En
-
La Iglesia tiene una responsabilidad respecto a la creación y la debe hacer valer en público. Y, al hacerlo, no sólo debe defender la tierra, el agua y el aire como dones de la creación que pertenecen a todos. Debe proteger sobre todo al hombre contra la
-
La creación no es una realidad neutral, mera materia que se puede utilizar indiferentemente siguiendo el instinto humano. Más bien forma parte del plan bondadoso de Dios, por el que todos nosotros estamos llamados a ser hijos e hijas en el Hijo unigénito
-
El Papa está obligado a luchar por la conservación de la naturaleza, a oponerse a la destrucción de la Creación
-
La indisolubilidad del matrimonio a la larga es tan imposible fuera de la fe como necesaria dentro de ella
-
La unidad, lo definitivo y la indivisibilidad del amor entre el hombre y la mujer, en último término sólo pueden realizarse y comprenderse en la fe en la unidad e indivisibilidad del amor de Dios
-
La Iglesia acoge a los divorciados vueltos a casar y sufre con ellos
-
Los divorciados vueltos a casar, a pesar de su situación, siguen perteneciendo a la Iglesia, que los sigue con especial atención, con el deseo de que, dentro de lo posible, cultiven un estilo de vida cristiano mediante la participación en la santa Misa, a