El amor mueve el Sol y las demás estrellas.
Frases célebres de Dante Alighieri. [Página 2]
Dante Alighieri fue un poeta italiano. Su obra maestra, La Divina Comedia, es una de las obras fundamentales de la transición del pensamiento medieval al renacentista. Es considerada la obra maestra de la literatura italiana y una de las cumbres de la lit
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Bueno es el dominio del amor, ya que aparta el entendimiento de sus siervos de todas las cosas viles; ... nada bueno es el dominio del amor, pues cuanta más fe se le tiene, más graves y dolorosos extremos hace pasar.
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Tanto es gentil el porte de mi amada, tanto digna de amor cuando saluda, que toda lengua permanece muda y a todos avasalla su mirada.
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Que no se puede absolver al que no se arrepiente, ni arrepentirse y querer es posible pues la contradicción no lo consiente
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Mas la conciencia me asegura, es buena escolta que hace al hombre franco bajo el amparo de saberse pura
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Conocerás por experiencia lo salado del pan ajeno, y cuán triste es subir y bajar las escaleras en un piso ajeno
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¡Oh gente humana, para volar nacida! ¿porqué al menor soplo caes vencida?
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Mas ¿quién eres tú que sientas cátedra para juzgar desde lejos a mil millas con la vista de un palmo corta?
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El color del corazón muestra el aspecto
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Siempre la confusión de las personas principio fue del mal de la ciudad
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Bien merece el mortal que se lamenta, corriendo tras de cosa que no dura, la suerte que en la vida lo atormenta
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En la iglesia, con los santos, y en el figón, con los comilones
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¿Quién es más perverso sino a quien el divino juicio contrista?
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Aristóteles es el maestro de los que saben
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¡Oh, insensatos afanes de los mortales! ¡Qué débiles son las razones que nos inducen a no levantar nuestro vuelo de la Tierra!
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El amor mueve el Sol y las estrellas
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El amor me impulsa y me hace hablar así
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Se debe temer sólo aquello que puede perjudicar a otro; lo demás, no, que no da miedo
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Feliz mil veces quien la ve y la siente; al nacerle el alma al punto empieza todo humilde pensar, toda dulzura, y no sabe, admirarla sonriente, si en ella se excedió naturaleza, o el milagro gentil tanta hermosura
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Se sabe cuan poco dura en la mujer la ardiente llama del amor, cuando la mirada y la mano, no son capaces de avivarla de continuo