Tengo que conocer a la otra persona y a mí mismo objetivamente, para poder ver su realidad, o, más bien, para dejar de lado las ilusiones, mi imagen irracionalmente deformada de ella
Frases célebres de Erich Fromm. [Página 7]
Erich Fromm fue un destacado psicólogo social, psicoanalista, filósofo y humanista alemán.
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El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos
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Si soy como todos los demás, si no tengo sentimientos o pensamientos que me hagan diferente, si me adapto en las costumbres, las ropas, las ideas, al patrón del grupo, estoy salvado; salvado de la temible experiencia de la soledad. Los sistemas dictatoria
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Detrás de una fachada de satisfacción y optimismo, el hombre moderno es profundamente infeliz; en verdad está al borde de la desesperación
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En contraste con la unión simbiótica, el amor maduro significa unión a condición de preservar la propia integridad, la propia individualidad
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El individuo es introducido en el patrón de conformidad a la edad de tres o cuatro años, y a partir de ese momento, nunca pierde el contacto con el rebaño
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En el acto de amar, de entregarse, en el acto de penetrar en la otra persona, me encuentro a mí mismo, me descubro, nos descubro a ambos, descubro al hombre
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Si soy lo que tengo y lo que tengo lo pierdo, entonces ¿Quién soy?
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No tengo que hacer nada para que me quieran el amor de la madre es incondicional. Todo lo que necesito es ser su hijo. El amor de la madre significa dicha, paz, no hace falta conseguirlo, ni merecerlo
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Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra respicere: mirar, la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que la otra perso
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Ajedrez: Una actividad donde los problemas deben ser resueltos: con la razón, con la imaginación y con la conciencia. Una necesidad de realizar, de que lo que se hace tenga impacto, despierte interés y sea objeto de una respuesta de los demás. El principi
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Dar produce más felicidad que recibir, no porque sea una privación, sino porque en el acto de dar está la expresión de mi vitalidad.