Soy Fernando De la Rúa. ¿Por qué no he hablado todo este tiempo? Porque no tengo medios ni recursos para enfrentar la mofa, la burla o las campañas dirigidas por estos últimos gobiernos, que han puesto enorme cantidad de fondos para influir sobre la prens
Frases célebres de Fernando de la Rúa. [Página 2]
Fernando de la Rúa, abogado, nació el 15 de septiembre de 1937; casado, tres hijos. Fue presidente de la Nación Argentina del 10 de diciembre de 1999 al 21 de diciembre de 2001.
-
-
Precisaban colgar al Gobierno de la Alianza un signo de debilidad frente a la corrupción y lo encontraron en ese episodio. Si lo piensan un momento es absurdo. ¿Cómo se va a pagar soborno a legisladores, que son funcionarios públicos por dictar una ley? ¿
-
El 2001 va a ser un año de buenas noticias, que lindo es dar buenas noticias.
-
Jamás pensé que la jornada pudiera tener ese saldo. No es cierto cuando hablan de treinta muertos porque en la ciudad hubo cinco, que realmente no resultan ser muertos de la represión policial hasta ahora, en lo que comprueba la justicia. ¿Pero por qué tr
-
Lo cierto es que yo hice un llamado a la unidad nacional. La respuesta fue de juicio político. Entonces, cual fue mi actuación: fue un gesto de renunciamiento. No es que yo por mí quisiera irme. Tenía toda la fuerza atrás si hubiera querido emplearla, has
-
Duhalde era el beneficiario, aunque después se le aparece el Adolfo, Ruckauf era el gerente: Sacaron la policía de la custodia de la Quinta de Olivos, en fin, se creó una situación de mucho peligro.
-
El justicialismo no aguanta estar fuera del gobierno. Entra en una tensión que no soporta y quieren volver cuanto antes. Cuando ven la posibilidad, ahí se largan.
-
Me hablaron de la huida, pero yo digo, la violencia en la calle es tal que Aníbal Ibarra se fue escondido en una ambulancia, Alfonsín tuvo que entregar el gobierno seis meses antes, Duhalde se fue antes por lo de Avellaneda y la muerte de Kosteki y Santil
-
Me dejé tentar por eso de creer que sobre diez millones de votos yo tenía la autoridad, y me encontré que al poder hay que conquistarlo cada día.
-
El día de mi renuncia, cuando me despidieron todos los de Olivos, el personal, los funcionarios, me dio pena ver que se les caían lágrimas a todos, fue una ceremonia muy emotiva. Pero el Presidente no lloró, no corresponde que el Presidente llore.
-
Siempre tengo en mi mesa de luz La Biblia, que es el libro más maravilloso que jamás haya sido escrito. Me gustan también los cuentos, tengo a Borges y Denevi, leo mucho de historia, ensayo, y cuando quiero encontrar paz: El Quijote.