Establecemos reglas para los demás y excepciones para nosotros.
Frases célebres de François de La Rochefoucauld. [Página 2]
Duque François de La Rochefoucauld, 1613 – 1680. Filósofo y moralista francés.
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Hay poca gente lo bastante cuerda que prefiera la censura provechosa a la alabanza traidora.
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La imperiosa necesidad de subsistir no debe obligar a un hombre a renunciar a su dignidad.
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La confianza sirve en las conversaciones más que el ingenio.
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La duración de nuestras pasiones es tan independiente de nosotros, como la duración de la propia vida.
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La felicidad estriba en nuestro placer y no en las cosas; somos felices por poseer lo que amamos, y no por poseer lo que los demás juzgan deseable
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La gratitud de muchos no es más que la secreta esperanza de recibir beneficios nuevos y mayores.
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Los celos se alimentan de dudas.
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Ni el sol, ni la muerte pueden mirarse fijamente.
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No hay accidente, por desgraciado que sea, del que los hombres hábiles no obtengan provecho.
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En cierto modo los celos son algo justo y razonable, puesto que tienden a conservar un bien que nos pertenece o que creemos que nos pertenece, mientras que la envidia es un furor que no puede tolerar el bien de los demás.
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El mal que hacemos no nos atrae tanta persecución y tanto odio como nuestras buenas cualidades.
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Lo que tomamos por virtudes a menudo no es más que un compuesto de diversas acciones y diversos intereses que el azar o nuestro ingenio consiguen armonizar, y no es siempre el valor y la castidad lo que hace que los hombres sean valientes y que las mujere
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Amamos siempre a los que nos admiran, pero no siempre a los que admiramos.
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Confesamos nuestros pequeños defectos para persuadirnos de que no tenemos otros mayores.
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Conocer las cosas que lo hacen a uno desgraciado, ya es una especie de felicidad.
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El daño que hacemos no nos trae tantas persecuciones y odios como nuestras buenas cualidades.
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El interés, que ciega a unos, deslumbra a otros.
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El orgullo, que tanto alienta nuestra vanidad, nos sirve a menudo para moldearla.
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El silencio es el partido más seguro para el que desconfía de sí mismo.