No hay escapatoria... Pagamos por la violencia de nuestros antepasados.
Frases célebres de Frank Herbert. [Página 2]
-
-
Las reglas construyen fortificaciones tras las cuales las mentes pequeñas crean satrapías. Algo peligroso en los mejores tiempos, es desastroso durante las crisis.
-
Existe un límite a la fuerza que ni siquiera los más poderosos pueden aplicar sin destruirse a sí mismos. Juzgar este límite es el auténtico arte de gobernar. Usar mal este poder es un pecado fatal. La ley no puede ser un instrumento de venganza, nunca un
-
Todos los estados son abstracciones.
-
Cualquier camino, si se sigue hasta el fin, no conduce exactamente a ningún lugar. Escalad tan sólo un poco la montaña para comprobar si es una montaña. Desde la cima de la montaña, no podréis ver la montaña.
-
Todos los seres humanos son propensos al error, y todos los líderes son seres humanos.
-
Por mucho que busquemos la verdad, el conocimiento de ella en uno mismo suele ser desagradable. Y no sentimos simpatía alguna hacia el que nos la dice.
-
Las leyes tienden a ser transitorias a la larga; el acto creativo limitado por normas es algo que no existe.
-
Las discusiones cierran las puertas de los sentidos, y siempre enmascaran la violencia.
-
El hecho de que no podáis imaginar una cosa no la excluye de la realidad.
-
Saber demasiado nunca simplifica las decisiones.
-
Cuando la ley y el deber son una sola cosa, unida a la religión, uno pierde algo de su conciencia. Entonces, uno es algo menos que un individuo completo.
-
Mi padre me dijo en una ocasión que el respeto por la verdad es casi el fundamento de toda moral.
-
Los corazones de todos los hombres moran en la misma soledad.
-
Debería existir una ciencia del descontento. La gente necesita tiempos difíciles y de opresión para desarrollar sus músculos físicos.
-
No hay ningún secreto en el equilibrio. Lo único que necesitas es sentir las olas.
-
Cada civilización debe contender con una fuerza inconsciente que puede anular, desviar o revocar casi cualquier intención consciente de la colectividad.
-
Y este es el camaleón del desierto, cuya habilidad para confundirse con lo que lo rodea te dice todo lo que necesitas sabes acerca de las raíces de la ecología y los fundamentos de la identidad personal.