Las tetas se ven mejor siempre con un suéter rosa.
Frases célebres de George Carlin. [Página 7]
George Dennis Carlin fue un cómico de Stand-up Comedy, actor y figura de la contracultura, conocido sobre todo por su monólogo Siete Palabras que no se pueden decir en televisión, grabado en su disco de 1972 Class Clown.
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Que se jodan las mamás del Soccer.
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Que se joda el pensamiento racional.
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No hay presente, solo está el futuro inmediato y el pasado reciente.
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Siento pena por el confeti. Su vida útil es de apenas dos segundos. Y no puede ser usado de nuevo.
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Desempolvar es un buen ejemplo de la futilidad de tratar de poner las cosas en su sitio. Tan pronto como desempolvas, es un hecho que tu próxima desempolvada está ya programada.
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Pienso que a las personas se les debe permitir hacer lo quieran. No lo hemos intentado por un tiempo. Tal vez esta vez funcione.
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Algunas personas ven cosas que son y preguntan, ¿por qué? Algunas personas sueñan con cosas que nunca fueron y preguntan, ¿Por qué no? Algunas personas deben ir a trabajar y no tiene tiempo para todo eso.
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Los dueños de este país lo llaman sueño americano, porque debes estar dormido para creer en él.
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Imaginen cuán gruesos deben ser los álbumes de fotos de los japoneses.
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Algunas de esas personas que tienen un arma en casa por seguridad son las mismas que se niegan a ponerse el cinturón de seguridad.
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Tan pronto como alguien es identificado como un héroe olvidado, deja de serlo.
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El estado que siempre apesta.
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Las ovaciones de pie han llegado a ser muy corrientes. Lo que necesitamos son ovaciones donde los miembros de la audiencia se den puños y patadas uno contra el otro.
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¿Quién decide cuándo se acaban los aplausos? Parece una decisión de grupo; todos empiezan a decirse a si mismos, 'Bueno, está bien, ya es suficiente'.
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Cuando alguien es impaciente y dice, 'No tengo todo el día', siempre me pregunto, ¿cómo será eso? Como no puedes tener todo el día.
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Me voy a dormir temprano, mi sueño favorito empieza a las nueve.
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Metí un dólar en una máquina de cambio. Nada cambió.
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Fui a la Oficina de Personas Desaparecidas, pero no había nadie allí.
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Me preocupo de mi juicio cuando algo en lo que creo o algo que hago regularmente empieza a ser aceptado por el público norteamericano.