Podríamos darnos cuenta un día de que los alimentos en conserva son armas más mortíferas que las ametralladoras.
Frases célebres de George Orwell. [Página 4]
George Orwell, seudónimo de Eric Arthur Blair , fue un escritor y periodista británico.
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El deporte es una guerra sin armas.
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Le parecía que sólo ahora, en que empezaba a poder formular sus propios pensamientos, era cuando habían dado su paso definitivo.
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Las raciones fueron nuevamente reducidas para economizar petróleo. Pero los cerdos parecían estar bastante a gusto y, en realidad, aumentaban de peso.
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Si se les permite entrar en relación con extranjeros, descubrirían que son criaturas iguales a ellos en lo esencial, y que todo lo que se ha dicho sobre ellos es mentira.
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Por lo general, los seres humanos quieren ser buenos, pero no demasiado buenos, y no todo el tiempo
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Sólo hay cuatro medios de que un grupo dirigente sea derribado del Poder. O es vencido desde fuera, o gobierna tan ineficazmente que las masas se le rebelan, o permite la formación de un grupo medio que lo pueda desplazar, o pierde la confianza en sí mism
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En principio el fin de la guerra, es mantener a la sociedad al borde de la hambruna. La guerra la hace el grupo dirigente contra sus propios sujetos y su objetivo no es la victoria, si no mantener la propia estructura social intacta.
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La publicidad es el repiqueteo de un palo dentro de un cubo de basura.
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En una guerra los tres enemigos del soldado son el frío, los piojos y el enemigo. Por este orden.
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El partido quiere tener el poder por amor al poder mismo.
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Nada cambiaría mientras el poder siguiera en manos de una minoría privilegiada.
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No hay delito, absolutamente ninguno, que no pueda ser tolerado cuando nuestro lado lo comete.
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Los seres humanos se comportan como seres humanos y no como engranajes en la máquina capitalista.
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El nacionalista no sólo no desaprueba las atrocidades cometidas por su propio lado, sino que tiene una extraordinaria capacidad para ni siquiera oír hablar de ellas.
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Variante: Ver lo que tenemos delante de nuestras narices requiere una lucha constante.
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Quizás uno no deseara tanto ser amado como ser comprendido.
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Cada año habrá menos palabras, así el radio de acción de la conciencia será cada vez más pequeño.
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De algún modo parecía como si la granja se hubiera enriquecido sin enriquecer a los animales mismos; exceptuando, naturalmente, a los cerdos y los perros.
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Los altos quieren quedarse donde están; los medianos quieren arrebatarle su puesto a los altos; los bajos quieren abolir todas las distinciones y crear una sociedad en la que todos sean iguales.