El mundo se parece a las mujeres; nada se obtiene de él con mansedumbre y con apocamiento.
Frases célebres de Giacomo Leopardi. [Página 2]
Giacomo Leopardi era un escritor italiano.
-
-
El odio a nuestros semejantes es mayor con los más allegados.
-
En la conversación o cualquier otro coloquio sucede inevitablemente que el placer de unos y el aburrimiento de otros han de compensarse mutuamente; siendo mucha suerte poder mantener ese equilibrio.
-
Yerran grandemente aquellos que para hacerse más amables afectan un carácter moral distinto al propio.
-
Los hombres no son miserables por necesidad, pero están resueltos a creerse miserables por accidente.
-
Ninguna profesión es tan estéril como la del literato.
-
Yo no llamo malvado propiamente al que peca, sino al que peca sin remordimiento.
-
Nunca son más ridículas las personas que cuando quieren no serlo o no aparentarlo.
-
El aburrimiento es en cierto modo el más sublime de los sentimientos humanos.
-
No es suficiente que el escritor sea dueño de su estilo. Es importante que el estilo sea dueño de las cosas.
-
Pedir que una poesía sea razonable es como esperar que una bestia sea razonable.
-
La felicidad o infelicidad no se mide desde el exterior sino desde dentro.
-
¡Qué pena que beber agua no sea un pecado! ¡Qué bien sabría entonces!
-
No hay nada más raro en el mundo que una persona a la que siempre podamos tolerar.
-
Todas las criaturas se sienten o pueden sentirse satisfechas de sí mismos, excepto el hombre; lo que demuestra que su existencia no esta limitada a este mundo como la del resto de las cosas.
-
Dícese con poca propiedad que el aburrimiento es un mal común. Podrá ser común el estar desocupado u ocioso, pero no aburrido. El fastidio no cabe sino en aquellos que no tienen espíritu
-
No hay desesperado tan pobre e impotente que no sea útil al mundo del cual desespera
-
Se me encoge el corazón al pensar cómo todo pasa sin apenas dejar huella.
-
La muerte no es un mal, puesto que libera al hombre de todos los males, y justo con los bienes le quita los deseos
-
Cada hora la vida te hiere; la última te mata.