Es tan difícil verse a uno mismo como mirar para atrás sin volverse.
Frases célebres de Henry David Thoreau. [Página 2]
Henry David Thoreau . Escritor y filósofo anarquista estadounidense famoso por Walden y su tratado La desobediencia civil.
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Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida...para no darme cuenta, en el
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Hacen falta dos para decir la verdad; uno que hable y otro que escuche.
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Hay más religión en la ciencia del hombre que ciencia en su religión.
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Hay momentos en que toda la ansiedad y el esfuerzo acumulados se sosiegan en la infinita indolencia y reposo de la naturaleza.
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Hay muchos que se van por las ramas, por uno que va directamente a la raíz.
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Incluso los hechos de la ciencia pueden enturbiar la mente por su sequedad, a menos que sean ... tornados fértiles por el fresco rocío de la verdad y la vida. El conocimiento no viene a nosotros en forma detallada, sino como destellos de luz desde el ciel
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Jamás hallé compañera más sociable que la soledad.
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La bondad es la única inversión que nunca quiebra.
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La ley jamás hizo a los hombres un ápice más justos; y, en razón de su respeto por ella, incluso los mejor dispuestos se convierten a diario en agentes de la injusticia.
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La ley nunca hará a los hombres libres; son los hombres los que tienen que hacer la ley libre.
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La luz que enceguece nuestros ojos es oscuridad para nosotros. Sólo alborea el día para el cual estamos despiertos. Hay aún muchos días para amanecer. El sol no es sino una estrella de la mañana.
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La mayoría de los lujos y muchas de las llamadas comodidades de la vida no sólo no son indispensables, sino que resultan un obstáculo evidente para la elevación espiritual de la humanidad.
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La mayor parte de los hombres, incluso en este país relativamente libre, se afanan tanto en innecesarios artificios y labores absurdamente mediocres, que no les queda tiempo para recoger los mejores frutos de la vida.
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La verdadera cosecha de mi vida diaria es algo tan intangible e indescriptible como los matices de la mañana o de la tarde. He cogido un puñado de polvo estelar, un segmento de arco iris.
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Las cosas no cambian; cambiamos nosotros.
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Las matemáticas no mienten, lo que hay son muchos matemáticos mentirosos.
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Lee los buenos libros primero, lo más seguro es que no alcances a leerlos todos.
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Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica su destino.
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Me cuesta menos, en todos los sentidos, el incurrir en pena de desobediencia al Estado que el obedecer, en cuyo caso me sentiría mermado en mi propia estimación.