¡Ah! Nunca es demasiado tarde, sólo hasta que cansado, el corazón deje de palpitar.
Frases célebres de Henry Wadsworth Longfellow. [Página 2]
Henry Wadsworth Longfellow fue un poeta estadounidense que escribió trabajos que aún hoy siguen gozando de fama popular, entre los que están The Song of Hiawatha, Paul Revere's Ride y Evangeline. También escribió la primera traducción americana de la Divi
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La música es el lenguaje universal de la humanidad, la poesía, su pasatiempo y deleite.
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Lo mejor de los grandes poetas de todos los países, no consiste en lo nacional que haya en ellos, sino en lo universal.
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Lancé una flecha al aire, cayó a la tierra, pero no sé dónde.
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Es difícil saber en qué momento exacto comienza el amor; menos difícil es saber que ha comenzado.
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A veces podemos aprender más de los errores de un hombre que de sus virtudes.
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No seas fatuo, llevando el ganado, ¡sé un héroe desinteresado!
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Lo que el escritor pide al lector no es tanto su beneplácito como su atención.
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Seamos misericordiosos y a la vez justos.
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Diez yuntas de bueyes no atraen tanto como el pelo de una mujer.
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La música es la lengua universal de la humanidad.
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Sé noble en cada pensamiento, y en cada acción.
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Que el pasado muerto entierre sus muertos.
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Adelante trabajando siempre logrando siempre buscando y aprendiendo a forjar y esperar.
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Al traductor, como al testigo llamado a juicio, deberá obligársele a extender la mano y jurar: decir la verdad y nada más que la verdad.
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La juventud viene sólo una vez en la vida.
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El arte es duradero, y el tiempo veloz.
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Sí pudiéramos leer la historia secreta de nuestro enemigos, encontraríamos en la vida de cada hombre, la pena y el sufrimiento suficientes para deshacer toda la hostilidad.
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Nada más santo en esta vida nuestra que la primera revelación del amor, el palpitar primero de sus alas de seda.
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¡Ah, construir, construir! Ésta es la más noble de todas las artes.