Desgraciado aquel que no halle quien le avise cuando es menester.
Frases célebres de Juan Luis Vives. [Página 2]
Juan Luis Vives . Humanista, filósofo y pedagogo español, nacido en Valencia.
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Si han de creer lo que dices, igualmente te creerán sin jurar que jurando, y si no han de creerte, cuanto más jures más se alejarán de ti.
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No es igual conocerse a sí mismo que juzgar de sí mismo.
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Sé lento en adquirir amistades, pero sé constante en retenerlas una vez admitidas.
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No se debe tocar con ligereza lo que es peligroso dejar sin resolver.
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Malo es que trabajen los hombres para morir ricos, no para vivir como tales hombres.
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¿Quién podrá quejarse de que tiene pocos oyentes si el Creador del género humano se conformó con doce hombres?
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Nada más vergonzoso para nosotros que el hecho de que los ladrones y maleantes tengan entre si una convivencia más amistosa que los intelectuales.
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¿Qué mayor desgracia le puede pasar a un hombre que tener una opinión equivocada?
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Si no me engaño me parece buena la siguiente proporción: cinco partes de lectura, cuatro de meditación, tres de escritura, que la lima reducirá a dos, y de estas dos sacar sólo una a la luz pública.
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La verdad, en cuyas filas debemos estar alineados, no pertenece a uno sino que es patrimonio de la colectividad.
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Un solo día bien vivido de acuerdo a sus reglas, de la filosofía, bebería anteponerse a toda la inmortalidad.
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La guerra es ocupación más propia de bestias que de hombres.
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La modestia en el hombre de talento es cosa honesta; en los grandes genios, hipocresía.
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Es propio del varón sabio, luego de haber dispuesto lo que está en su mano con toda la posible industria y diligencia, de mostrarse resignado con lo que se le diere la fortuna.
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Muchos habrían podido llegar a la sabiduría si no se hubieran creído ya suficientemente sabios.
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Jamás es nociva la reprensión aunque venga de tu enemigo.
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¿A qué se reduce el orador, si habla en monólogo y nadie le pincha ni le excita? Forzosamente se entorpecerá y languidecerá.
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Tan perjudicial es desdeñar las reglas como ceñirse a ellas con exceso.
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La memoria se acrecienta usando y aprovechándose de ella.