Éste no es un simple viñedo, esto no es sólo un valle, esto no es sólo una comuna, esto es toda mi vida.
Frases célebres de Ken Follett. [Página 3]
Ken Follett es un escritor británico de novelas de suspense e históricas.
-
-
Cualquier imbécil puede tomar parte en una pelea, pero el hombre prudente sabe mantenerse lejos de ellas.
-
Decía que la integridad personal es como una espada: no debería blandirse hasta el momento de ponerla a prueba.
-
Y cuanto más sencillas son las cosas, menos errores se cometen. La parte más costosa de un edificio son los errores.
-
Un hombre prudente no os emplearía como sirvienta. Estáis acostumbrada a dar órdenes y os resultaría muy duro tener que recibirlas.
-
Lamento hacerte tan desdichado. No lo sientas. Lamenta más bien haberme hecho feliz. Eso es lo que duele, que me hicieras tan feliz.
-
El orgullo excesivo es un pecado corriente, pero que un hombre puede, con la misma facilidad, frustrar la voluntad de Dios por una excesiva humildad.
-
Pero la lección que se desprende de la historia de Abraham es que Dios nos pide lo mejor que tenemos que ofrecer, aquello que es más valioso para nosotros.
-
No podía engañarse a sí mismo en el ambiente frío y sagrado de las iglesias. Su objetivo era la gloria de Dios, pero también le complacía la gloria de Philip.
-
El objeto de una muralla es el de retrasar todo lo posible al enemigo mientras se encuentra en posición peligrosa y permitir al defensor bombardearle debidamente protegido.
-
El médico apoyó las manos en sus sienes y tanteó suavemente con los dedos. - ¿Se siente confusa? -El amor y el matrimonio me confunden, pero no es por eso por lo que me duele la cabeza.
-
Stephen se mostró dolido. Alegó que los obispos, como hombres de Dios, no tenían necesidad de castillos, y si los construían no podía esperar que se les tratara como hombres de Dios.