Un sociólogo norteamericano dijo hace más de treinta años que la propaganda era una formidable vendedora de sueños, pero resulta que yo no quiero que me vendan sueños ajenos, sino sencillamente que se cumplan los míos
Frases célebres de Mario Benedetti. [Página 4]
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Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida.
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La muerte es una tediosa experiencia; para los demás, sobre todo para los demás
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Una esperanza un huerto un páramo una migaja entre dos hambres el amor es campo minado un jubileo de la sangrecáliz y musgo, cruz y sésamo pobre bisagra entre voraces el amor es un sueño abierto un centro con pocas filiales un todo al borde de la nada fog
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La generosidad es el único egoísmo legítimo
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Usted aprende y usa lo aprendido para volverse lentamente sabio para saber que al fin el mundo es esto en su mejor momento una nostalgia en su peor momento un desamparo y siempre siempre un lío...entonces usted muere
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La infancia es a veces un paraíso perdido, pero otras, es un infierno de mierda.
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En la razón sólo entrarán las dudas que tengan llave
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Acá hay tres clases de gente: las que se matan trabajando, las que deberían trabajar y las que tendrían que matarse
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La perfección es una pulida colección de errores.
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Se despidieron y en el adiós ya estaba la bienvenida
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Cómo voy a creer, dijo el fulano... que la útopia ya no existe, si vos, mengana dulce osada, eterna si vos sos mi utopía
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Si los responsables del mundo son todos venerablemente adultos, y el mundo está como está, ¿no será que debemos prestar más atención a los jóvenes?
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Un pesimista es sólo un optimista bien informado
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Cuando el infierno son los otros, el paraíso no es uno mismo
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Me gustaría mirar todo de lejos pero contigo
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Después de todo, te enseñaron que el fin justifica los medios, pero vos ya no te acordás mucho de cuál es el fin. Tu especialidad siempre fueron los medios, y éstos deben ser contundentes, implacables, eficaces
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Uno tiene en sus manos el color de su día... Rutina o Estallido
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Si el corazón se aburre de querer para qué sirve
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Con Biblia, Talmud, Corán y Tora siempre habrá un Dios para apoyar la guerra