La sociedad se compone de dos grandes clases: los que tienen más cenas que apetito, y los que tienen más apetito que cenas
Frases célebres de Nicolas Chamfort. [Página 4]
Nicolas Sébastien-Roch , conocido como Nicolas Chamfort, seudónimo con el que firmó sus escritos, fue un moralista francés, lúcido y escéptico. Fue elegido miembro de la Academia Francesa en 1782, y ocupó el sillón n. º 6
-
-
La sociedad sería una cosa hermosa si se interesaran los unos por los otros
-
La habilidad es a la astucia lo que la destreza a la estafa
-
Uno tiene que saber hacer las tonterías que le impone su carácter
-
El amor gusta más que el matrimonio, porque las novelas gustan más que la historia.
-
También hay tonterías elegantes como hay tontos bien vestidos.
-
Los azotes físicos y las calamidades de la naturaleza humana hicieron necesaria la sociedad. La sociedad se agregó a los desastres de la naturaleza. Los inconvenientes de la sociedad hicieron necesario al Gobierno, y el Gobierno se agregó a los desastres
-
El hombre incapaz de reír no solamente es apto para las traiciones, las estratagemas y los fraudes, sino que su vida entera ya es una traición y una estratagema.
-
Si no fuera por el gobierno, no tendría de qué reirme.
-
Con frecuencia el amor, comercio borrascoso, acaba en bancarrota
-
El amor, tal como existe en la sociedad, no es más que el intercambio de dos fantasías y el contacto de dos epidermis
-
El hombre es un necio animal, si juzgo por mí
-
El hombre llega novato a cada edad de la vida; cada edad tiene su aprendizaje
-
El más rico de todos los hombres es el ahorrativo, el más pobre, el avaro
-
Goza y haz gozar sin causar daño ni a ti ni a nadie; eso es a mi entender toda moral
-
La generosidad no es más que la piedad de los espíritus nobles
-
Vano quiere decir vacío: de modo que la vanidad es tan poca cosa, que apenas puede decirse de ella cosa peor que su nombre
-
Los razonables han durado, los apasionados han vivido
-
Para hacer la vida soportable, hay que acostumbrarse a las injurias del tiempo y a las injusticias de los hombres.
-
La contemplación a menudo hace la vida miserable. Debemos actuar más, pensar menos, y parar de mirando a nosotros mismos.