Su libro es bueno y original, pero la parte que es buena no es original y la parte que es original no es buena.
Frases célebres de Samuel Johnson. [Página 5]
Dr Samuel Johnson , comúnmente conocido simplemente como Dr Johnson, fue una de las figuras literarias más importantes de Inglaterra: poeta, ensayista, biógrafo, lexicógrafo, y considerado por muchos como el mayor crítico literario en idioma inglés. Johns
-
-
Cada concesión sumisa a nuestro miedo expande el dominio del mismo; no sólo desperdiciamos ese tiempo en que los males que tememos pudieran ser sufridos y superados en el acto; por el contrario, mientras que la dilación no alivia en ninguna forma nuestros
-
El que aguarda para hacer mucho de una sola vez, nunca hará nada.
-
¿Señor, tanto desconoce usted la naturaleza humana como para ignorar que un hombre bien puede ser muy sincero en buenos principios sin que por ello los lleve nunca a la práctica?
-
El conocimiento puede ser de dos especies: o bien conocemos un tema nosotros mismos, o bien sabemos donde encontrar información sobre él.
-
Si estás solo, no estés desocupado; si estás desocupado, no estés solo.
-
De todos los ruidos, creo que la música es el menos desagradable.
-
Una mosca, señor, puede picar a un caballo majestuoso y hacerlo estremecerse de dolor; pero la primera seguirá siendo nada más que un insecto, y el segundo, empero, un caballo.
-
El matrimonio tiene muchos sinsabores, pero la soltería no goza de ningún placer.
-
La felicidad no es un estado al cual llegar, sino una manera de viajar.
-
Cualquier preponderancia de la fantasía sobre la razón es un grado de locura.
-
Por oro no vendas lo que nunca podrás comprar con oro: la tranquila siesta, el satisfecho día, la limpia fama y la conciencia alegre
-
La vida humana es dondequiera un estado en que hay mucho que aguantar y poco que gozar
-
Nada ha podido retrasar más el avance de la ciencia que la actitud de las mentes vulgares, que envilecen lo que no pueden comprender.
-
La libertad, por lo que respecta a las clases sociales inferiores de cada país, es poco más que la elección entre trabajar o morirse de hambre.
-
En su vuelo natural el espíritu humano no va de placer en placer, sino de esperanza en esperanza.
-
El lenguaje es el vestido de los pensamientos.
-
El amor propio es más arrogante que ciego: no nos oculta nuestros defectos, nos convence de que escapan a los ojos de los demás