El presente se reduce a comprender que: yo soy yo, de la manera en que soy...Justo en ese momento. Y ese es un regalo perfecto.
Frases célebres de Spencer Johnson. [Página 2]
-
-
Lo curioso es que, desde que empecé a hacerme caso a mí mismo, la gente me dice que se siente más a gusto conmigo, y con ellos mismos.
-
Cada uno de nosotros sabe lo que es bueno para él. Sólo necesitamos detenernos el tiempo suficiente para hacer caso de nosotros mismos.
-
Comprendió que el momento presente debe ser siempre un momento preciado. No porque se encuentre libre de fallas, sino porque jamás es perfecto.
-
En un minuto de silencio a solas conmigo mismo, primero adquiero conciencia, de lo que estoy haciendo, y luego puedo elegir si voy a buscar un camino mejor.
-
Él mismo se había planteado aquellas preguntas muchas veces y sintió de nuevo los temores que le habían mantenido aferrado al lugar en el que se encontraba.
-
La mayor parte de mis problemas me parecían complicados entonces siguió confesando el Tío-. Pero las soluciones una vez encontradas, resultaban bastante sencillas.
-
Además de las otras cosas que hago para cuidar del yo, el tú y el nosotros, invierto en mí mismo y en los demás ese minuto extra ¡Y esa es toda la diferencia!
-
Es lo que pasa cuando uno desea el dinero, lo consigue, y descubre que no le trae la felicidad, y sin embargo ambiciona todavía más, creyendo que al fin eso va a hacerle feliz.
-
Puedes ver satisfechas algunas necesidades muy importantes..., como la de romanticismo, ternura y afecto. Pero no las necesidades primarias..., como ser feliz. De eso debes cuidar tú mismo.
-
Cuando las cosas se complican y me siento confuso agregó-, me las arreglo recordando lo siguiente: Si es complicado, seguramente forma parte del problema. Si es sencillo, podría ser una solución.
-
Me trato a mí mismo como me gustaría que me tratasen los demás.
-
Moverte en una nueva dirección te ayuda a encontrar Queso Nuevo.
-
El Queso Nuevo puede ser una relación nueva con la misma persona.
-
Comprendió que el regalo perfecto era justamente eso: el presente.
-
Cuanto antes te desprendas del queso viejo, antes encontrarás queso nuevo.
-
Supongo que mi propio miedo al fracaso me ha impedido tener éxito hasta ahora.
-
Antes de poder atender a algo o a alguien, debo aprender a atenderme a mí mismo.
-
En un minuto puedo cambiar mi actitud, y en ese minuto puedo cambiar el día entero.
-
Controla el cambio: huele el queso a menudo para saber cuándo empieza a enmohecerse.