El amor es como la fiebre: nace y se extingue sin que la voluntad tome en ello la menor parte.
Frases célebres de Stendhal. [Página 4]
Henri-Marie Beyle , mucho más conocido por su seudónimo Stendhal, fue un escritor francés del siglo XIX.
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Las mujeres demasiado bellas sorprenden menos el segundo día.
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No hay más uniones legítimas que las que están gobernadas por una verdadera pasión.
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Yo honro con el nombre de virtud a la costumbre de realizar acciones penosas y útiles a los demás.
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La diferencia engendra odio.
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El pudor tiene la desventaja de que habitúa a mentir.
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Nadie puede en su vida escapar a una deplorable crisis de entusiasmo.
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Puede adquirirse todo en la sociedad, excepto el carácter.
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Muy fecuentemente las lágrimas son la última sonrisa del amor
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Muy a menudo, las lágrimas son la última sonrisa del amor.
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Para Dios, la única excusa es que no existe.
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Por pocas contrariedades con que tropiece una verdadera pasión, produce probablemente más sufrimiento que gozo.
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Querer es tener el valor de chocar con los obstáculos.
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Si el alma está preocupada en sentir vergüenza y en superarla, no puede sentir placer.
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Tener el carácter firme es tener una larga y sólida experiencia de los desengaños y desgracias de la vida.
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Tener firmeza de carácter es haber experimentado el efecto de los demás sobre uno mismo: luego hacen falta los demás.
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Tiemblo siempre de no haber escrito sino un suspiro cuando creo haber consignado una verdad.
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Un hijo es un acreedor dado por la naturaleza.
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Un libro es un espejo que pasea por una gran avenida.
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Quien posee otra lengua posee otra alma