Pues cualquiera que sea la costumbre establecida, si un hombre puede alterarla de palabra, y no lo hace, eso es señal de que quiere que dicha costumbre se conserve.
Frases célebres de Thomas Hobbes. [Página 7]
Thomas Hobbes, Nació en Malmesbury, Wiltshire, en Inglaterra. Fue un notable filósofo político, famoso por su obra Leviatán (1651).
-
-
Pues el trabajo de un también es un bien que puede cambiarse para obtener ganancia, así como para comprar alguna otra cosa.
-
Pues entre las cosas que chacen sospechar de alguien, ninguna pone tanto en evidencia quién ha sido el autor de un crimen como el beneficio que se deriva de ese acto.
-
Pues no hay ninguna concepción en la mente humana que en un principio no haya sido engendrada en los órganos del sentido, total o parcialmente.
-
Pues todos los jueces, soberanos y subordinados, si rehúsan escuchar pruebas, están rehusando hacer justicia.
-
...que aquellas cosas que no puedan dividirse sean disfrutadas en común,...
-
Si la cantidad de gente pobre, capacitada físicamente para trabajar, continúa creciendo, habrá de ser transplantada a países no suficientemente habitados.
-
Si una metafísica y una física como estas no son como filosofía, es que nada lo es, y San Pablo no habría tenido necesidad de advertirnos que nos guardásemos de ella.
-
Sin el lenguaje no habría habido entre los hombres ni república, ni sociedad, ni contrato, ni paz, en mayor grado del que estas cosas pueden darse entre los leones, los osos y los lobos.
-
... somos libres de seguir a Pablo, a Cefas o a Apolo, según la preferencia de cada uno.
-
...son demasiado severos, tanto consigo mismos como con los demás, quienes mantienen que los deseos primarios de la voluntad, aunque controlados por el temor de Dios, son pecado.
-
...son los hombres y las armas, no las palabras y las promesas, lo que constituye la fuerza y el poder de las leyes.
-
Si es por el comercio, el interés propio es el fundamento de esta sociedad; y no nos juntamos por el placer de la compañía, sino para avanzar en los asuntos particulares. El Cuidadano 1642
-
Toda infracción de la ley es una ofensa contra el Estado.
-
Todo lo que imaginamos es finito. No hay, por tanto, ninguna idea o concepción de nada que podamos llamar infinito. Ningún hombre tiene en su mente una imagen de magnitud infinita, y no puede concebir una velocidad infinita, un tiempo infinito, una fuerza
-
Todo lo consecuente al tiempo de guerra, cuando cada hombre es enemigo a cada otro, es consecuente también al tiempo cuando los hombres viven sin seguridad alguna sino la que les proporcionen su propia fuerza e invención. En tal condición no hay lugar par
-
... todo poder está ordenado por Dios, y que es preciso someterse,...
-
Un hombre libre es aquel que, teniendo fuerza y talento para hacer una cosa, no encuentra trabas a su voluntad.
-
... un hombre no podrá ser justo y obedecer al Papa cuandó los mandatos de éste sean contrarios a los contrarios a los de su legítimo soberano.
-
Una democracia no es en realidad más que una aristocracia de oradores, interrumpida a veces por la monarquía temporal de un orador.