Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no sirve de nada.
A la mañana siguiente Andrea acaba transigiendo, después de consultar su maldito libro de criar niños, donde dice a qué hora exacta deben despertarse y cuándo han de tener hambre ¡Como si eso no lo supieran de siempre las madres que no saben leer!
Imágenes
Más de José Luis Sampedro
-
-
Aunque el Vaticano sostenga que la castidad es el valor supremo, en cualquier caso, me parece la aberración sexual más grande.
-
El Capitalismo está agotado.
-
El sistema de vida occidental se acaba.