A veces es necesario y forzoso que un hombre muera por un pueblo, pero nunca un pueblo entero debe morir por un hombre: acuérdate de esto siempre, Sefarad.
Al iniciarse la guerra civil, yo me sentía republicano y partidario del concepto de una España federal. Por tanto, no deseaba entonces, ni deseo ahora, el enfrentamiento sino la concordia. Sufrí mucho, espiritualmente, porque sufrí por ambos bandos.
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Ahora debo callar, ya que no me queda fuerza suficiente contra tanto mal. Para que un día vuelva la canción a Sinera
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Las palabras son horcas en las que cuelgo, a trozos, la razón. Para que un día vuelva la canción a Sinera
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Decid ahora: Nosotros escuchamos las voces del viento a través del alto mar de espigas. Decid ahora Nos mantendremos fieles por siempre al servicio de este pueblo. Inicio de cántico en el templo.