Conocer a un hombre y saber lo que tiene en la cabeza son asuntos distintos.
Al mirarla y observar su agradable sonrisa, sintió que la muerte se acercaba de nuevo. Esta vez no fue con ímpetu. Fue una ráfaga, como las que hacen vacilar la luz de una vela y extienden su llama con su gigantesca sombra proyectada hasta el techo.
Imágenes
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Desde un punto de vista moral moderno, es decir, cristiano, la corrida es completamente indefendible; hay siempre en ella crueldad, peligro, buscado o azaroso, y muerte.
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El hombre que ha empezado a vivir más seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera.
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El mundo es un buen lugar por el que vale la pena luchar.