A siete años de un suceso, el suceso ya es otro.
A mí me ganaba por la palabra, pero si hubiéramos acabado por llegar a las manos le juro a usted por mis muertos que lo mataba antes de que me tocase un pelo. Yo me quise enfriar porque me conocía la carácter y porque de hombre a hombre no está bien reñir
Imágenes
Más de Camilo José Cela
-
-
Yo soy, como buen español, pedorro domiciliario.
-
La más noble función de un escritor es dar testimonio, como acta notarial y como fiel cronista, del tiempo que le ha tocado vivir.
-
La muerte es de una vulgaridad absoluta; todos los nacidos terminan pasando por ella.