Profunda admiración y respeto por lo que encuentro de auténtico en una persona.
¡Amo la revolución como amo al volcán que irrumpe! ¡Al volcán porque es volcán; a la revolución porque es revolución! Pero las piedras que quedan arriba o abajo, después del cataclismo, ¿Qué me importan a mí?
Imágenes
Más de Mariano Azuela
-
-
La revolución beneficia al pobre, al ignorante, al que toda su vida ha sido esclavo, a los infelices que ni siquiera saben que si lo son es porque el rico convierte en oro las lágrimas, el sudor y la sangre de los pobres.
-
- ¿Por qué pelean ya, Demetrio?
-
Los tiempos son malos y hay que aprovechar, porque si hay días que nada el pato, hay días que ni agua bebe.