Ante la mirada de Dios y el testimonio de la Historia, yo quiero proclamar: ¡Argentina, levántate y anda!
Síganme, no los voy a defraudar.
Ramal que para, ramal que cierra.
En 1995 vamos a ir allí a pasear en barco, a tomar mate, a bañarnos y a pescar.
Estamos mal, pero vamos bien.