Algunas cosas se hacen tan nuestras que las olvidamos.
Aun pido enseñanza; pero ya no al hombre, sino a quien no recibe enseñanza del hombre.
Imágenes
Más de Antonio Porchia
-
-
Sabes tanto de mí y no me comprendes. Saber no es comprender. Podríamos saberlo todo y no comprender nada.
-
Comprendo que la mentira es engaño y la verdad no. Pero a mí me han engañado las dos.
-
A veces de noche, enciendo la luz para no ver mi propia oscuridad.