La verdadera medida de nuestra valía se compone de todos los beneficios que los demás han obtenido de nuestro éxito.
A veces nos declaramos indignos de una alabanza, con la esperanza de provocar una discusión que nos encantaría perder.
A veces nos declaramos indignos de una alabanza, con la esperanza de provocar una discusión que nos encantaría perder.