Sólo por escuchar los trombones de Dios, tu corazón bate al ritmo de la sangre, tu sangre.
Basta con nombrar la cosa para que aparezca el significado bajo el signo.
Imágenes
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Ni el tam-tam ni la voz dan ya ritmo a los gestos de las estaciones.
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La palabra se hace poema.
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El poema sólo se culmina cuando se hace canto, palabra y música a la vez.