Eran verdes como un mar, con reflejos de alto cielo. ¡Qué bien sabían mirar! Unos ojos que recuerdo.
Brazos que te sujetaron para alejarte de mí, ¡a mí sí que me salvaron!
Imágenes
Más de Concha Méndez
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Y si miro hacia la sombra donde la luz se deshace, temo también deshacerme y entre la sombra quedarme confundida para siempre.
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Como un último retrato, en nuestros ojos impresas lucirán nuestras miradas.
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Tan sola no me has dejado, que estoy conmigo y me basta, igual que siempre lo he estado.