Cantado el tercer strike, 200 litros de thiner y un cerillito prendido es lo que le da el umpire al bateador.
Tu brazo contra mis piernas
Si le das cachetadas al león primero te dirán el valiente, después te diran el manco.
Te vas porque yo quiero que te vayas y a la hora que yo quiera te detengo
Con esa joroba, Cuasimodo se pone a llorar. -Lanzamiento en curva-