Es deleite del infierno hacer mal al hombre y apresurar su ruina eterna.
Como le iba diciendo, soy dentista, y su amiga tiene los dientes más afilados que he visto en mi vida; largos, afilados, puntiagudos como una lanza, como un alfiler. Sí, los he visto perfectamente: son unos dientes peligrosos. Yo entiendo de estas cosas,
Imágenes
Más de Sheridan Le Fanu
-
-
Un amor cruel, un amor caprichoso había invadido mi vida. El amor exige sacrificios. Y en los sacrificios corre la sangre.
-
El mundo, prosiguió tras una breve pausa, no tiene fe en la conversión de cualquier hombre, nunca se olvidará de lo que era, nunca le creerá que pueda cambiar, son prejuicios implacables y estúpidos.
-
Llega con la vejez un momento en el que el corazón ya no es maleable, y sólo conserva la forma en que se enfrió.