Con nuestra cultura de primer mundo podremos salir de nuestro tercer mundo.
La memoria es el deseo satisfecho.
No existe la libertad, sino la búsqueda de la libertad, y esa búsqueda es la que nos hace libres.
Sólo dañamos a los demás cuando somos incapaces de imaginarlos.
No hay globalidad que sirva, sin localidad que valga.