Tony Duvert"Conviene reiterar que entre niños púberes e impúberes no hay ninguna diferencia de aptitud para el placer. Sólo cambian, más o menos, los actos de placer, sus códigos, sus roles, su socialización."
Tony Duvert"Conviene reiterar que entre niños púberes e impúberes no hay ninguna diferencia de aptitud para el placer. Sólo cambian, más o menos, los actos de placer, sus códigos, sus roles, su socialización."