La vida siempre se manejó por las contradicciones.
Cuando me contrarío porque las cosas no se dan de una forma, me consuelo pensando que no hay por qué hacerse problemas porque no se dan siempre iguales.
Cuando me contrarío porque las cosas no se dan de una forma, me consuelo pensando que no hay por qué hacerse problemas porque no se dan siempre iguales.