Teníamos el cielo allá arriba, todo tachonado de estrellas, y solíamos tumbarnos en el suelo y mirar hacia arriba, y discutir si las hicieron o si acontecieron sin más.
Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarle. Pero cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años.
Imágenes
Más de Mark Twain
-
-
Few things are harder to put up with than a good example.
-
El Hombre es el único animal que se sonroja. O que necesita hacerlo.
-
¿Dudas tu de mí?