De la tierra en que yo muera, surgirá cómo una espiga, roja y negra, de la pólvora y la sangre, mi bandera.
Yo no mato rendidos.
Independencia sin libertad no quiero, un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre.
Yo no quiero que se impongan nuevas cadenas...
Dentro de este cuerpo tan pequeño se alberga el corazón de un gigante.