El sol me envía para alegrarme luz apacible; mas si no trae tu imagen bella, ¿de qué me sirve?
De mi ciego deseo los ardores volcánicos crecieron, de manera que víctima soy ya de sus furores.
Imágenes
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Pero el no verte y tener vida es imposible.
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Tú, Cielo Santo, que mi amor sincero miras y mi dolor, dame esperanza de que veré otra vez el bien que quiero.
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¡Ay silvia mía! Yo perdí tu vista; ya es llorar solo todo mi destino; sin que en mi llanto quede más consuelo que el llanto mismo.