No prestéis crédito a nadie, ni a mí mismo, a no ser que las enseñanzas estén corroboradas por razones y argumentos sólidos.
De todo el discurso del libro se collige ser el autor muy insolente, atrebido, mordaz, como lo son todos los gramáticos y erasmistas . Del inquisidor fray Antonio de Arce, a propósito de De nonnulis Porphyrii aliorumque in dialectica erroribus 1588.