No hay tiempo que no se acabe ni tiento que no se corte.
Dios formó lindas las flores, delicadas como son; le dio toda perfección y cuanto él era capaz, pero al hombre le dio más cuando le dio el corazón.
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Sepan que olvidar lo malo también es tener memoria.
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El mal es árbol que crece y que cortado retoña.
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La ocasión es como el fierro: se ha de machacar caliente.