La amistad no pide nada a cambio, salvo mantenimiento.
¡Eh! Dame tu boca, ¡Eh! ¡Mi fresa bonita! El alba ha llenado de fresas nuestro horizonte.
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Dios, si existe, exagera.
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Para conocer a una mujer hace falta toda una vida.
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Si el Padre Eterno existe, a fin de cuentas, el ve que no me comporto peor que si fuera un creyente.