Aconsejar amistosamente es querer que hagan los demás lo que no haríamos jamás nosotros mismos.
El amor, el tabaco, el café y, en general, todos los venenos que no son lo bastante fuertes para matarnos en un instante, se nos convierten en una necesidad diaria.
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Al hombre le falta justamente la experiencia que le sobra a la mujer.
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Al llevar al lado una mujer linda los amigos hallados en la calle tienen siempre más cosas que decir que cuando vamos solos.
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Al teatro voy a darle un padre llamado humorismo y una madre llamada poesía, de los cuales sólo puede nacer el humorismo auténtico.