A menudo el temor de un mal nos lleva a caer en otro peor.
El espíritu que se ha dejado envolver en una intriga, nunca se siente tan vivamente tocado, como al conocer de pronto la verdad de un secreto que lo cambia todo, y a todo confiere una faz imprevista.
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Ama a quien te aconseje, no a quien te elogie.
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Antes de escribir, aprende a pensar.
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Cada edad tiene sus placeres, su razón y sus costumbres.