El hombre comienza, en realidad, a ser viejo cuando deja de ser educable.
Desdichado el hombre en quien nada perdura del niño.
El hombre vale lo que vale el concepto que tenga de la felicidad.
El modo más seguro de hacernos agradable la vida a nosotros mismos es hacerla agradable a los demás.
El saber y la razón hablan, la ignorancia y el error gritan.