La cólera es una ráfaga de viento que apaga la lámpara de la inteligencia.
El hombre piensa, debe utilizar todos sus sentidos; debe examinar; debe razonar. El hombre que no puede pensar es menos que un hombre; el hombre que no quiere pensar es un traidor a sí mismo; el hombre que teme pensar es un esclavo de la superstición.
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Un Dios honesto es la obra más noble del hombre.
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Día tras día, las concepciones religiosas se expanden menos y en menor intensidad. Día tras día, el viejo espíritu muere sin libro ni credo. El entusiasmo ardiente, el celo inextinguible de la primitiva iglesia se ha ido, para nunca, jamás regresar. Las c
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Si bien descartó por completo todos los credos, y niego la verdad de todas las religiones, no existe ni en mi corazón ni en mis labios una mueca de desprecio para el esperanzado, almas amorosas y tiernas que creen que de toda esta discordia resultará en l