Saltar al contenido

El lobo seguía aullando de una extraña manera, y un resplandor rojizo comenzó a moverse por entre los cipreses, como siguiendo el sonido. Cuando las voces se acercaron, el lobo aulló más fuerte y más rápidamente.

Bram Stoker
Editar como imagen

Imágenes

Más de Bram Stoker